viernes, 6 de febrero de 2015

Dreaming

Soñé contigo,
en mis sueños estabas tú,
cerré los ojos como cada noche,
esperaba nada distinto a la oscuridad que me arropa siempre,
pero esta noche fue distinto, en mis sueños estabas tú,
estábamos en tu casa, en tu sala,
tu te reías como siempre,
yo te observaba como nunca,
tal vez este mundo onírico con su magia producía ese efecto,
o tal vez fue el silencio,
el silencio que te hizo ver como el centro de mi mundo,
es que hizo parecer tu risa como el único sonido existente,
como si fueses lo único capaz de romper mi taciturna realidad,

Soñé contigo,
en mis sueños estabas tú,
cerré los ojos como cada noche,
deseando que mis pesadillas no me devorarán,
pero esta noche fue distinto, en mis sueños estabas tú,
estábamos sentadas en aquél sofá,
tú me mirabas como nunca,
yo estaba atontada como siempre,
y sé que eso no era magia de este mundo onírico,
es la magia que expele tu mirada,
esa que desde que me vio por primera vez,
se vuelve el centro del mundo cada que me observas,
en ese momento desconozco el resto,
como si tus ojos fuesen los únicos en todo el mundo,
pues son capaces de romper mi taciturna realidad cada que me miran.

Hoy soñé contigo,
en mis sueños estabas tú,
encontrando como siempre la forma de romper mi taciturna realidad,
gracias y disculpa si lo repito mucho
pero, si no hubiese soñado contigo,
si en mis sueños no hubieses estado tú,
hoy sería un día más de no haberte visto (ya van muchos -dos-)
pero hoy empecé con una sonrisa,
pues hoy soñé contigo, en mis sueños estabas tú.